
Hay placeres que no cuestan nada. No necesitan una reserva, una compra, un viaje ni siquiera demasiado tiempo. A veces basta con darle play a una canción. Y entonces ocurre. Una canción puede cambiarnos el ánimo. Otra puede hacernos bailar mientras cocinamos. Una puede darnos ganas de manejar sin rumbo, de llamar a alguien,…

Me dirán viejo por acudir a la nostalgia. Medellín era una ruta obligatoria para llegar desde Montería a Manizales en bus. Esa vez no pude hacer el enlace Medellín-Manizales, así que tuve que dormir en Medellín. Dos chicas me recibieron. Me llevaron a conocer un barrio, Carlos E. Restrepo, y creo que incluso hubo…