
Nos acostumbraron a hablar del cambio climático como si fuera una especie de fiebre misteriosa del planeta. Como si la Tierra se hubiera enfermado sola, sin responsables, sin beneficiarios y sin decisiones políticas detrás. Esa manera de contar la crisis climática es cómoda, pero profundamente falsa. El planeta no se calienta solo. Lo calientan…